Jubilados en ACCION


Jubilados en acción.

¿Jubilarse o prejubilarse?

Un momento difícil después de toda una larga vida de trabajo. Una decisión que a veces la toman por ti y que en otras lo decide uno mismo. Algunos quieren más o no saben como afrontar lo que les viene encima, e intentan retrasar el júbilo, otros esperan el momento con impaciencia. Incluso sé de alguien que se pasó sus últimos meses contando las horas que quedaban para que llegase el día. Son dos formas distintas de llegar o adelantar una situación: la del jubilarse.

De cualquier forma, aún en la  situación de jubilados, hay que seguir en la acción, aunque inevitablemente ha de ser de otra manera, pues a esta edad ya se saben ciertas cosas, el caminar se impone: “se hace camino  al andar”, aunque si se echa la vista atrás, si importante es el camino, tanto o más lo es el caminar:

¿Quién frena en seco después de 40 o 45 años de trabajo?

Se supone que un frenazo en seco, un paro en la actividad después de tantos años de trabajo, al igual que ocurre con otro tipo de accidentes, no sólo se puede dañar la carrocería, sino también  los ocupantes que en su interior  pueden quedar afectados. Así que, mejor que frenar en seco es seguir caminando, o sea seguir en  la acción.

He aquí la cuestión, aquí nos surge el nuevo reto, la nueva etapa de la vida a la que hay que dar solución. Seguro que la tiene, pero hay que buscarla, nada es fácil en esta vida:

¿Qué podemos hacer a partir de los 60?

Para algunos está claro, seguir en la acción, no quedarse sentado viendo los telediarios, ir a las juntas de vecinos, encargarse de los recados o ir a un gimnasio,  también se puede hacer, pero después de una vida muy activa hay que ir a más, continuar viviendo hasta que el cuerpo aguante.

Se puede tomar un año sabático, pero hay que preparar de nuevo algún tipo de ocupación. Que cada uno haga lo que le apetezca, todas aquellas cosas que no se pudieron realizar en el pasado, sacar del armario las aficiones, lo que uno no ha podido hacer por falta de tiempo, se puede intentar casi todo, desde colaborar con alguna ONG, crear una pagina WEB, hasta  incluso puede uno aburrirse siempre que uno sea consciente de ello.

Después están los viajes pero, aunque también hay que hacerlos, creo que son sólo para los muy pudientes. Para los menos pudientes, dan para poco, a lo sumo 4, 5 o 7 semanas al año y no es suficiente para una persona de acción, hay que hacer cosas durante todo el año; también hay quien se hace patrón de yate, pero para los que vivimos en el foro, en dique seco, no pasa de ser una distracción de una par de semanas. 

Una afición, la pintura, muy interesante, lo recomiendo, hay que tener aptitudes y meterse de lleno en ese mundo, pero da mucho de si y muchas satisfacciones; es un  mundo muy particular, si se consigue hacer algunas exposiciones se puede ir de acá para allá y conseguir relacionarse con gente muy original e interesante.

Un trabajo, asesoramiento, es para los que se resisten a dejar el mundo del trabajo. Hay que estar muy bien relacionado para conseguirlo, pero si se logra supone seguir trabajando con el mismo rollo de siempre, aunque conozco a alguno que se lo pasa bien, más aun, sin ello lo pasarían muy mal.

Ir de nuevo a la Universidad. Una buena solución, hay varias posibilidades de estudiar en lo que uno está interesado en saber, y que por alguna razón no pudo hacer en el pasado. Meterse en el mundo universitario para poder ampliar y  poner al día los conocimientos que uno tiene, aunque de otra forma, o sea ordenarlos, pero también se puede vivir el mundo universitario actual, con nuevas técnicas de estudio, nuevos  recursos técnicos, informática, internet, etc.

Mi experiencia en esta etapa de la vida es ir a la Universidad, pero a la “UNIVERSIDAD PARA MAYORES”, que descubrí en una visita a la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), cuando hice un intento de matricularme en la Facultad de Filosofía y Letras en Historia de la UAM.

Me encontré que alguien había pensado en nosotros, en cuales eran  las necesidades que personas de nuestra edad deseábamos; descubrí que ya  estaba en funcionamiento, y aunque hay que mejorarla,  esta diseñada mas o menos a nuestra medida. Una “CARRERA”, o algo parecido, y allí estoy jugando de nuevo a ser universitario, con las ventajas que tiene el estudiar lo que te gusta y no tener la excesiva presión de los exámenes, pues los nuestros consisten en trabajos que aunque son obligatorios, son de tema libre dentro de cada asignatura y  se pueden desarrollar con la profundidad que uno quiera desde 2-3 hojas hasta 15 o 20, aunque conozco algunos que hacen verdaderas tesis doctorales en la materia que eligen.

Por otra parte, también esta contemplado el ocio, que esta tratado desde el punto de vista cultural  resultando así mas atractivo, que si se enfocara desde un punto de vista económico. Todo ello da lugar a algo muy importante: las relaciones personales se enriquecen de forma espectacular.

Dicho esto, sólo me queda pasar a explicar:

¿Que se puede hacer en la Universidad a los 60 o a los 60 y más?

Después de cambiar un tanto el chip, se hace más o menos lo siguiente: desinhibirse y vivir lo más cerca posible lo que es la vida del universitario joven, que además de las actividades docentes tiene  una importante la vida de CAMPUS.

La vida en el Campus siempre ha sido parte de la Universidad, allí se han desarrollado multitud de actividades, políticas, juegos, música, otras menos dignas de mención en este relato, etc..,  por hacer, se hacen hasta botellones. También nosotros los hacemos. Hay que decir que en nuestro caso, estos actos están acompañados de algunas especialidades de los alumnos de la clase, especialmente, las señoras que, con sus recetas gastronómicas mas que contrastadas, hacen la delicia de los esporádicos comensales del Campus de la UAM.
Todo ello forma parte del ocio y aunque esta actividad es más culinaria que cultural, también es una forma de relación que permite disfrutar, aumentar la lista de recetas de cocina, además de deleitar los sentidos, confraternizar, intercambiar ideas alrededor de maravillosas degustaciones y mejores compañías, cambiar nuestra mentalidad en el mejor de los casos y un largo etc. que sería prolijo enumerar en este espacio.

Pero lo más interesante del mundo académico es el aspecto docente y cultural, las asignaturas que se imparten están pensadas en general  para satisfacer nuestras inquietudes, que a pesar de no llegar al  cien por cien  están bien.

Hablaré de algunas asignaturas, aquellas  que más me han gustado. Historia de la Ciencia es una visión de cómo ha sido la secuencia de la historia en base al desarrollo de los descubrimientos científicos, un temario interesante y dos profesores excelentes.
Creo que el efecto positivo en el repaso a la historia, es debido no tanto a la historia que muchos ya conocíamos o con un poco de esfuerzo la recordamos, si no que lo definitivo  con clases, en un muchos casos magistrales, ha sido ordenar la historia que ya  sabíamos, ubicar cada suceso en el contexto y secuencia de fechas que teníamos perdidas u olvidadas.

Otras asignaturas son: Lengua, para repasar la gramática olvidada; Evolución y  diálogo con la naturaleza que fue un repaso del mundo, desde los mas pequeño, el átomo, la molécula, la célula; hasta lo mas grande,  como el universo con sus galaxias,  planetas, satélites.

Y Mitología, para algunos, entre los que me encuentro, la mitología  era  algo que como creíamos que nunca sucedió, lo dejamos a un lado, estábamos trabajando y dedicados al mundo real. Un gran error, porque la Mitología engloba los relatos orales o escritos de la antigua Grecia y Roma, principalmente. Se trata de exponer al pueblo, en contextos anteriores al tiempo en el que se narra, con temas que explican los fenómenos naturales, una enseñanza moral del momento, mediante unos  protagonistas con categoría de dioses, titanes, héroes o monstruos, de características sobrehumanas, como marcan los cánones. Los griegos utilizan los mitos, las leyendas y el teatro para educar al pueblo, aspectos que han trascendido a lo largo de la Historia del conjunto de manifestaciones artísticas de la humanidad.

También tenemos como asignaturas: Grandes acontecimientos históricos, Historia del Arte, Demografía y Economía en el mundo de hoy, y para estar en forma Actividad Física, tanto en su aspecto teórico como práctico. Siendo el baile una manifestación más completa de esta actividad física y que he podido observar agrada al personal.

Y alguna optativa Geografía política. Recuerdo que había dos geografías, la física y la política, la física no ha cambiado mucho, la política cambia  casi a diario, la ex Yugoslavia, la Unión soviética, los Balcanes, el Caucaso.

Las actividades fuera de CAMPUS, como visitas a museos y como parte de nuestra formación, dejaron en mi memoria la realizada al acelerador de partículas de la UAM, donde hemos podido ver y casi tocar como se usa el acelerador para datar pinturas, o determinar la edad de materiales o restos prehistóricos.

En la visita al planetario, con una maravillosa explicación, se puede uno imaginar el universo, el sistema solar, las galaxias, las supernova, la estrellas, enana blanca, gigante roja y los agujeros negros. Ver lo infinitamente pequeños que somos frente a lo inconmensurable del universo.

Las visitas a museos como el de Minas, el Geográfico del  Ejército o el museo Naval,  guiados y en compañía de profesores, fueron muy instructivas.

Viajes  organizados por la UAM

Viaje a Córdoba: visitamos la Mezquita, Media Azahara, el Barrio  Judío y hasta la tasca donde se sirve el mejor moriles de la zona, en compañía de alumnos de la Universidad Autónoma y algunos de la Universidad de Córdoba, que gentilmente estuvieron con nosotros explicándonos hasta el menor detalle de los sitios por donde pasábamos. No se puede pedir más.

Con Historia del Arte fuimos a Oviedo, un recorrido por el prerrománico asturiano, Santa María del Naranco, San Miguel de Lillo, la catedral de  Oviedo.

Viajes  organizados por la UAM o por nosotros,

Atapuerca y cueva de El Soplao en Santander con el profesor de Evolución y  dialogo con la naturaleza. Y algunos más como Yacimiento arqueológico de Tiermes, Toledo, etc.

Otras actividades son: cine, conferencias, conciertos, excursiones por el campo y las famosas “cañitas” en un bar de Tres Cantos.

En conclusión,  lo importante es caminar, no estar quieto, hacer  aquellas actividades que por la razón que fuere no se pudieron realizar en los años anteriores; al menos así lo vemos algunos de los que estamos en esta situación.

Estos son los: Jubilados en acción, que mientras el cuerpo aguante, estaremos como siempre, en la brecha, para hacer lo que sea, si es posible el bien; porque no lo podemos remediar, qué le vamos a hacer, esta generación que empezamos a los 14, trabajando, o estudiando, o las dos cosas a la vez, tomamos carrerilla y la inercia acumulada es tan grande, que  no pararemos hasta que “llegue el día del último viaje”, como decía Machado:

“Y cuando llegue el día del último viaje,
y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
……..”



Miguel García Crespo,     Alcobendas,      Agosto 2009.