Había una vez unos niños, que más tarde serán jóvenes, después llegaran a ser adolescentes, para con mas tiempo y formación ser hombres adultos. Nacieron en los primeros años del siglo veintiuno.
Como en todas las épocas y a todos los niños, los padres tratan de educarlos con todo su amor y el mayor esmero posible, dedicando todas las horas del día y la noche a su cuidado.
En este siglo los padres tienen la formación, los medios, los métodos que nunca antes tuvieron nuestros antepasados. La cuestión es, si todos estos recursos de los que disponen, son los adecuados para conseguir los fines deseados.
El cuidado y educación en la niñez, infancia, juventud y adolescencia son trascendentales para su futuro.
Había una vez unos niños en su tierna infancia cuyos nombres podrían ser: Nacho, Inés, Ian, que ya en su niñez, tenían todo lo que deseaban nunca se les negaba nada, no conocían la palabra NO
Actualmente tienen absolutamente todo lo que quieren.
Los padres están al servicio de los niños y les dan absolutamente todo
en comida, ahora quiero esto, ahora no lo quiero,
en dormida, si duermo que si no duermo y dónde duermo
en juguetes, que juguete quiero
que qué
Había una vez más tarde, ya en su juventud unos jóvenes tales como: Lucía, Carla, Lucas conseguían todo lo que pretendían
que ropa me compras esto y me pongo esto otro
que me compras que no que no me compras, que tengo sed, tengo hambre etc
y si no lo consigo lloro, grito y pataleo, frustración.
Se comportan como pequeños dictadores que si no consiguen lo que quieren se irritan, gritan, lloran patalean dando unos espectáculos sorprendentes y al final lo consiguen
Tienen cientos de juguetes y no juegan con ninguno Quizás su mezcla entre fantasía y realidad
Hay niños que escuchan por primera vez la palabra NO cuando van al colegio. En su casa jamás les han dicho la palabra NO. En esta sociedad, si le dices NO a un niño, éste se altera.
No se le puede dar todo a los niños en todo momento así se les están haciendo muy dependientes y muy inseguros.
Había una vez ya en la preadolescencia unos personajes que se llaman: Juan, Hugo, Marcos que solo les interesa la TV, los iPad, los móviles, o algunos juegos violentos y destructivos. Gran adición por las pantallas.
En mi opinión el problema grave, grave, grave, puede comenzar en la adolescencia aunque se viene gestando desde la niñez. El paso de la infancia a la agitada adolescencia, es el tránsito entre la algarabía infantil al silencio más absoluto, cuando llega la adolescencia se comienza a vivir con menos dependencia de los padres, cuando se enfrenten al mundo, cuando el mundo no es ya lo que ellos o sus padres quieren que sea, sino lo que el mundo en el que están viviendo les permita. Son instantes de gran incertidumbre, se sienten incomprendidos.
Adolescentes que tienen necesidad de todo y todo lo rechazan: de hablar, de contar sus problemas que no cuentan, de tocar.
Cuando se enfrentan a los amigos las amigas los compañeros de clase y los profesores sus jefes sus compañeros sus amigos cada uno haciendo lo que cree que debe hacer y que generalmente no va a corresponder con lo que tú quieras
Vendrá
el enfrentarse a la vida a la realidad entonces aparecerán los
problemas, las frustraciones.
Por eso pienso que un grave error
mantener este tipo de educación que los niños del siglo veintiuno
van ha pagar muy caro.
He
hablado muchas veces de la imparable infantilización del mundo y de
cómo se están fabricando generaciones de adolescentes mimados, que
no toleran los fracasos, ni las negativas, ni las
imposibilidades
Serán tiempos de sicólogos como ocurre
actualmente en sociedades más avanzadas, enfermedades que se podrían
evitar con una educación más estricta.
Hay muchas formas de ser feliz averigua cual es la tuya y que nadie te la arrebate.
Pero debes ser feliz con lo que tienes no ser infeliz deseando lo que no tienes.
Los niños del siglo veintiuno, los hombres del mañana.
Los padres de hoy deben de darles una educación adecuada y es responsabilidad de toda la humanidad dejarles en herencia una tierra vivible, libre de todas las lacras que,
Son circunstancias en que los padres lo son todo para sus hijos y los hijos necesitan todo de sus padres, aunque no lo reconozcan en los omentos conflictivos
Es una oportunidad para gestionar estas situaciones que son cruciales y de vital importancia para el futuro del adulto.
Había una vez, (Once Upon a time, como dicen los ingleses) una abuelo que rodeado de niños, está en condiciones de afirmar no sin riesgo de equivocarme, que hay que jugar, disfrutar, divertirse, entretenerse, que NO es incompatible con estudiar, instruirse, ayudar, colaborar; en fin aprovechar cada momento, porque aprender a jugar también es aprender a vivir.
A día de hoy que en el nuevo mundo, con las nuevas tecnologías, la inteligencia artificial, la Big data, la innovación, etc
Interrogándome estoy:
¿Serán los niños de hoy, como aquellos hombres de ayer?
¿No se?. En el punto final me sale un mensaje optimista.
Tengamos la esperanza en que los niños tienen una infancia alegre y feliz en un futuro mejor.
Y
que los padres criaron y educaron a sus hijos en unos valores de
dignidad, trabajo y respeto a los demás.
Y confiemos en haber
sabido hacerles un sitio en la vida con esos valores aprendidos en la
infancia.
Los
juegos fueron el mejor medio para estimular la imaginación la
destreza y creatividad de muchas generaciones infantiles y el mejor
trampolín para acercarse a conductas y valores para llegar a ser
adultos.
Tengo suficiente experiencia y por tanto autoridad como
para saber cuáles son los beneficios y riesgos y que pueden tener la
educación que actualmente se da a los niños del siglo XXI.
El
objetivo es buscar un espacio de luz y felicidad. Los sicólogos
tendrá mucho trabajo en el futuro. ¿me temo?
Ya voy (pero no
llega), No me importa
Abuelos entrañables padres totalmente dedicados a sus hijos
Poca tolerancia a la frustración
El de los padres que caminan detrás con su culpa y llegan tarde.
El de los abuelos que fueron delante y a los que nadie escucha.