HABLAR.
Del alba imprecisa de nuestro origen.
Del difícil comienzo, el amanecer de la vida.
Del azaroso tránsito por el mundo, odisea, epopeya y caminar.
Del hombre y la mujer, ¡ay es na!, anhelos, lisonjas, imaginación, por ahí va.
De cantos lanzados al viento, cuentos y versos que no volverán.
De risas y llantos que de todo hay, tantos y cuantos, los que vienen y van.
De quién anda por el mundo sin más, aquellos que hacen el bien o el mal.
Del hombre bueno, el honrado o el necio, también el que obra con maldad.
Del ilustrado y sabio que mejor no hay, ilusiones, utopías, que llegarán.
Del
trabajo por la existencia o subsistencia, penas y zozobras por demás.
HABLAR.
De nosotros nuestras vidas y experiencias, la vida es compleja sin más.
De conflictos de la vida al pasar, la historia del mundo, su diversidad.
De cambios que algunos permanecerán, si para hacer el bien mejor será.
De la vida que pasa mientras dirimimos diferencias tolerancia y respeto, a ideas de los demás
De
ti, de mí, de tantos y cuántos, de toda la humanidad, que al fin
pasará.
Hablar de.
Que nadie acalle tu verdad, aunque no la comparta.
Que nadie sienta exponer sus ideas, por diversas que estás sean.
Que
todos nos respetemos con nuestras diferencias, por grandes que nos
parezcan.
Hablamos en conclusión, hablamos y hablamos,
a veces solo a veces simplemente es,
HABLAR por HABLAR.